martes, 9 de abril de 2013

EL ENTORNO DE LECTURA Y LOS DERECHOS DEL LECTOR INFANTIL



La creación del entorno adecuado se convirtió en un reto. Frente a mí me encontraba al subdirector que quería, gastando una fortuna, construir una biblioteca, en el centro, rodeada de las clásicas estanterías de madera con puertas de crital y llave que custodiaran el acceso a los libros.
Un profesor estaría vigilándola, durante los tiempos de recreo (¡20 minutos por la mañana y 30 por la tarde!). Aquí, entre nosotros/as, aquel espacio sería la sala de estudio, alumnos que necesitaban repasar para el examen, o de castigo, alumnos con libro de texto en ristre a los que se les había prohibido "expandirse" en el patio. Al final casi nadie accedería a los libros de los estantes. Una biblioteca muerta.
Pero la suerte estuvo, durante dos años, de mi lado: no había fondos suficientes para tan magna obra, de manera que me dieron luz verde para, utilizando un aula vacía, construir una biblioteca un tanto especial.
Pasos:
1.- Rodearse de un pequeño y selecto grupo de colaboradores (las obras unipersonales se quedan en eso: solo uno).
2.- Rapiñar ocho estanterías metálicas, fuertes y resistentes. Los niños son elefantes en una tienda de cristal.
3.- Mucho papel de envolver. Ese marrón. Si lo arrugáis y lo pegáis a la pared con cinta americana, puede simular troncos de árboles no solo montañas en los belenes de Navidad.
4.- Una buena impresora. Bien, bien, en el fondo lo que importa es que haya tinta, mucha tinta, ya que el Corel te permitía la impresión de un dibujo a cualquier tamaño, hablo de metros, con su opción de imprimir en mosaico. El problema era unir los folios DIN A4 con cinta adhesiva para darle forma a un poster de 2 metros por 2 metros. Vamos toda una aventura.
5.- En aquella época el ¡Corel Draw! instalado, hoy, evidentemente, el Photoshop.
6.- Un paquete de folios de, por lo menos, 100 gramos, para imprimir diplomas y carnés.
7.- Muchos cojines.
8.- Un teatro de guiñol (opcional ya que en nuestro caso fue un préstamo del departamento de Inglés que siempre tuvo más fondos).

Una vez preparado todo el material, dejamos descansar el cuerpo y dimos alas a la mente con la lectura del libro de DANIEL PENNAC, COMO UNA NOVELA, ED. ANAGRAMA.
Aquello fue irrepetible, porque aprendimos que la lectura debe ser sinónimo de LIBERTAD, QUE PARA LEER LOS CLÁSICOS HAY QUE LEER ANTES COSAS SENCILLAS (uff esto enfadó mucho a aquel profesor de mi Departamento que después de El Principito obligó a sus alumnos de 6º de Primaria a leer capítulos de El Quijote. Tengo que reconocer que yo lo hacía, pero con los de 1º de Bachillerato y explicando antes el contexto de cada capítulo leído).
Para Pennac la lectura debía ser una experiencia GOZOSA y para ello existen LOS DERECHOS DEL LECTOR:

1. Derecho a no leer. (¿Qué te pasa cuando te obligan a comer si no tienes hambre?)

2. El derecho a saltarse las páginas. (¿Miras la cara de todas las personas con las que te cruzas por la calle?)

3. El derecho a no terminar el libro(A veces, no es el momento, a veces no es el lugar, a veces no es el libro.)

4. El derecho a releer(¡Qué bueno te ha salido, mamá! ¿puedo repetir?)

5. El derecho a leer cualquier cosa. (Es que para gusto hay colores,mami, a ti te gustas unas cosas y a mí otras distintas.)

6. El derecho al bovarismo (Ya empezamos con los tecnicismos. Y esto qué significa. Pues sencillo, lo que le pasaba a Madame Bovary que leía compulsivamente. Me hace sonreír esa madre que me dijo: «Estoy preocupada, mi hija no ve la televisión, solo lee cosas de esas del "jarri ese" que hace magia. ¿Crees que debo preocuparme?)

7. El derecho a leer en cualquier lugar(Mientras haya luz.)

8. El derecho a hojear. (Para ver de qué trata y si interesa. Hay más libros que horas en la vida de una persona.)

9. El derecho a leer en voz alta(¿No toca el vecino la batería y no nos quejamos?)

10. El derecho a callarnos. (Porque a veces, lo que hemos leído lo tenemos que digerir.)

Y claro, como no era de otra manera, después de leer a Daniel Pennac tuvimos que callarnos para asimilarlo mejor...
De modo que dejaremos una semana de reflexión y después seguiremos con la experiencia didáctica...

Adrippi 2013

miércoles, 3 de abril de 2013

DE COCA-COLAS, PRINCIPITOS Y LECTURAS...



«La Coca-Cola no se vende sola», nos dijeron en una reunión de formación para coordinadores. Nada tenía que ver con nuestro trabajo las estrategias de la marca de bebidas, pero algo sí tenía que ver, el fondo de la frase, con algunas de nuestras actividades.
Por entonces dirigía el Departamento de Lengua y Literatura de un colegio que abarcaba todas la etapas de la Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato.
Entre las muchas tareas que tenía encima de la mesa, había una muy interesante: la motivación a la lectura.
Venía del mundo de la Filología más pura y, tal como andaban los planes de estudios de esta carrera, la pedagogía brillaba por su ausencia, de modo que hubo que investigar.

Primera regla:

1.- Un niño no lee con solo ponerlo delante de un libro. Aplicación de la estrategia «Coca-Cola».
2.- Un niño hace lo que ve: si los padres no leen ¿por qué va a hacerlo él?
3.- Resulta horrible tener que leer un libro por el que no se siente interés. Si un adulto abandona una lectura que no le resulta grata, por qué un niño está obligado, ¿porque hay que terminar lo que se empieza? No confundamos. Cada libro tiene su momento y puede que el momento no haya llegado. Recuerdo las discusiones con uno de los profesores del Departamento que obligaba a sus chicos de 6º de Primaria a leer El Principito. No sirvieron para nada mis aclaraciones sobre que no es un libro para niños, sino una novela existencial con un trasfondo muy profundo al que un niño es incapaz de llegar, en cambio a los 17 años puede que el libro le llegue más. Su respuesta: «Yo lo tuve que leer a esa edad y me ha ido bien». La excusa era la tradición. Bien pues estoy seguro que hubo bastantes alumnos que aborrecieron la lectura. Gran trabajo, amigo, gran trabajo.
4.- Crear entornos adecuados para la lectura... pero esto, que desembocó en una experiencia deliciosa, será historia para el siguiente post...

Un saludo.

viernes, 15 de marzo de 2013

PAUL RENNER: Diseñadores tipográficos.


Siempre nos hemos imaginado a un diseñador tipográfico perseguido, con alevosía y nocturnidad, por la idea y el boceto de una letra, pero en el caso del maestro Renner fue el nazismo quien lo acosó hasta abocarlo a un exilio suizo.
Director de la Escuela de Oficios de Impresión en Münich y de la Escuela de Maestros para Impresores alemanes fue el creador de un tipo que todos conocemos a la perfección: Futura.


Basada en figuras geométricas con elementos ascendentes en las minúsculas de mayor altura que las mayúsculas, otorgando a este tipo una elegancia y esbeltez evidente.
Limpia de ornamentos, esta tipografía ha sido adoptada por empresas como la CNN Internacional, la Volkswagen, la compañía aérea Boing, la tecnológica HP o la cadena italiana RAI, como tipografía corporativa.


En su original, el Tipo Futura tuvo un diseño curioso, muy visible en la "a", la "g" con ese curioso remate y la "r" basada en un punto.



Desde Adrippieditor nuestro homenaje al maestro Renner:

Ad maiorem gloriam Pauli Renni.


jueves, 7 de marzo de 2013

CUANDO UN EBOOK ASESINO MATÓ A LA ESTRELLA DE LA RADIO



Cuando apareció la máquina de vapor adaptada a una locomotora de tren, el lector de The Times se escandalizó cuando los titulares anunciaban: "el inglés podrá viajar a 30 km por hora".
Columnistas y expertos entrevistados vaticinaban en voz alta que el hombre medio no podría soportar tan altas velocidades. Preveían consecuencias gravísimas: la descomposición interna del cuerpo.

Dos preguntas nos asaltan, primera:
¿Cuál es la velocidad de los trenes de alta velocidad?

Y la principal:
¿Han visto la descomposición del ocupante del asiento de al lado mientras ustedes superan la velocidad permitida por los radares?

Cuando aparecieron los eReaders y los eBooks, surgieron voces que vaticinaban una corta vida al lector digital, allá por 2009, basándose en que la propia tecnología los dejaría obsoletos.


Dejamos un momento la hemeroteca y, en adrippieditor, volvemos al ejemplo ferroviario. ¿Acaso el avance tecnológico ha dejado en desuso al tren? ¿Acaso esos expertos han visto el crecimiento, lento eso sí, del número de libros electrónicos vendidos?

Es cierto que todavía el español medio tiende a la descarga gratuita de libros y evita comprarlos. Forma parte de la filosofía errónea de que todo en internet debe de ser gratis. Pero lo que resulta evidente es que lo gratuito no tiene calidad, y si no abran un buen libro digital en un lector de tipo medio... alucinarán.

El secreto: la magia que le dan las editoriales a la maquetación de sus libros... incluidos los digitales.


lunes, 25 de febrero de 2013

SHERLOCK HOLMES Y LAS MENTIRAS DEL CINE


"Elemental, querido Watson", es la frase que más se asocia al excéntrico y opiómano personaje  de Sherlock Holmes.

Sin embargo en ninguna de las 60 novelas, ni siquiera cuando se enfrentaba al perro de los Baskerville, el detective llegó a utilizarla. Y menos cuando a requerimiento de los lectores, el pobre sir Afthur Conan Doyle tuvo que revivirlo tras haberlo mandado a la tumba, de tan harto que estaba de su personaje, que por cierto nunca llevó un sombrero de cazador de gamos o nunca usó la pipa meerschaum, a la que siempre se le empareja.

Fue el director de cine, Clive Brook, el que pone en boca de Holmes la famosa frase en su film The Return of Sherlock Holmes, rodado en 1929.

Lo  del  sombrero  fue  obra y gracia del ilustrador Sidney Paget y la famosa pipa apareció en una  obra  de  teatro,  basada  en  Holmes,  que  tuvo  lugar  por  los felices años 20.  
De modo que no  queda  más  remedio  que  releer  la  obra de Conan Doyle para conocer, de forma real, al bueno de Holmes, Sherlock Holmes.



    ADRIPPIEDITOR 2013

martes, 19 de febrero de 2013

LA EDITORIAL SUEÑA PESADILLAS "CON LOS COLMILLOS" DE LA AUTOEDICIÓN



Una de las grandes bondades de la Wikipedia es la cantidad de información que aporta y uno de sus grandes defectos consiste en la precariedad de muchas de sus informaciones. Un chico de 17 años ve un reportaje, en televisión, sobre el cosmos. Le ha dejado tan maravillado que solo piensa en el tema. Se ha quedado con los datos más llamativos, espectaculares. Estudia 2º de Bachillerato. Su especialidad son las Ciencias Sociales. Abre la "Wiki" y se lanza a escribir sobre un tema astronómico porque desea compartir, más que los conocimientos, la ilusión.
Mañana una chica de otra provincia u otro Estado necesita hacer un trabajo para clase sobre el sistema solar y topa de frente con el artículo que escribió nuestro estudiante de Bachillerato.

Creo que ya basta con el ejemplo. Podemos concluir que la solvencia del artículo es pobre, porque se basa en el criterio emanados de los impulsos de un joven que reduce su preparación, en la materia expuesta por su artículo en Wikipedia, a una hora de documental.

Es preciso reconocer que no siempre es así, puesto que suben artículos, en esa gran enciclopedia de la red, entendidos con bastante solvencia. Pero el quid de la cuestión es que no hay una regulación que aporte un criterio único y que de la seguridad de que lo que encontramos en sus páginas virtuales es contenido fiable al 100 por 100.

Algo parecido pasa en el mundo editorial.

El libro digital y su red de distribución parece obviar a las editoriales y cualquier autor que desea publicar a toda costa su primera obra ve en la autoedición una forma de saltarse un proceso tedioso y que en ocasiones daña el propio ego: la demora en la publicación.

Han proliferado las autoediciones y las páginas que facilitan esta posibilidad: "escriba usted su libro, maquételo como pueda y nosotros se los subimos a la red" en el mejor de los casos, puesto que en los peores es el propio autor quien debe buscarse la vida.

Sin embargo la función de la editorial, como tamizador de material, es imprescindible y no vamos a entrar en casos como La Conjura de los Necios de Toole, porque, por desgracia, los hay.

Es la editorial quien filtra y selecciona, elige y lanza a través de sus redes de distribución. En el caso de la red digital, ofrece más garantía la tienda online de una editora con prestigio que una página oscura, escondida y que apenas alcanza la atención de quienes rastrean la red para llenar el tiempo.

En este punto podemos apuntar la, más que interesante, plataforma de autoedición de Rocautores, de Roca Editiorial, que ofrece el servicio, a autores noveles, de un informe de lectura en el que un grupo de especialistas determinan si el texto que les llega cumple con los requisitos mínimos para ser publicado.

Una buena herramienta para que el lector digital pueda tener la convicción de que lo adquirido es bueno, de lo contrario el eBook entrará en zona de subliteratura.


Adrippi Editor 2013

miércoles, 13 de febrero de 2013

POR AMOR AL ARTE...


 Hemos de reconocer que no somos muy amigos de enconsertamientos, aquí en ADRIPPI; sin embargo vamos a hacer una concesión al 14 de febrero, el día de los enamorados, o mejor del Amor.

Dejadnos salir de la línea que miles de blog van a seguir.

Permitidnos hablar de otros tipos de Amor, como el del trabajo bien hecho, que se traduce en el cuidado por el detalle.

Hace unos años conocimos a Miguel, un diseñador especialista en edición. Hombre de fuerte carácter que cincelaba con el ratón retículas, aplanaba tipografías de tupé rebelde y retocaba, a golpes de photoshop, las imperfecciones de una naturaleza perfecta.

Creo que fue en 2006 cuando inició la maquetación de un libro lleno de pequeños detalles que transpiraban el amor que sentía Miguel por su trabajo. Ganó un premio a la mejor edición del año. Galardón meramente honorífico que dio un justo premio a aquel regalo para la vista, que era cada una de aquellas páginas.

A Miguel se le quedó pequeño su entorno; metió su Mac en la maleta y puso Londres en su mirada. Allí se encuentra... maquetando... haciendo arte. 
Miguel es muy estilo ADRIPPI, donde la filosofía es QUERER a nuestro trabajo, porque sabemos que así nuestro trabajo nos QUERRÁ  a nosotros.

ADRIPPI 2013